PADRÓN GENERAL DE DESCENDIENTES DE NOBLES ESPAÑOLES


1º) Presentación.


Forma parte de la condición humana, el afán de superación en todas aquellas disciplinas a las que dedicamos nuestras energías. Aquellas personas que consiguen medrar, son dignas de admiración y engrandecimiento, puesto que al ensalzar sus virtudes, nos hacemos partícipes de sus logros, consiguiendo con ello recompensar tanto los anhelos del interesado, como los del resto de conciudadanos. Conocer a aquellos antepasados que engrandecen nuestra memoria, nos hace sentirnos orgullosos de formar parte de un todo, a la par que nos indica el verdadero camino a seguir. La calidad de nuestros antepasados constituye un patrimonio histórico-familiar que debe ser mantenido y conservado en el tiempo para conocimiento de nuestros descendientes.

Con el propósito de reunir en un padrón general a todas aquellas personas que actualmente descienden de personas consideradas como Nobles en el Antiguo Régimen se constituye el Padrón General de Descendientes de Nobles Españoles.

Nuestra comisión de expertos (formada por Licenciados en Derecho, Diplomados Superiores en Heráldica, Genealogía y Nobiliaria (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), Expertos Universitarios en Relaciones Institucionales y Protocolo y Correspondientes del Colegio Heráldico de España y de las Indias, teniendo como órgano consultivo el Consejo Asesor de Heráldica y Genealogía de España), hace un peritaje de las pruebas genealógicas y nobiliarias aportadas por el interesado y, una vez se compruebe su veracidad y suficiencia, se emite un documento (en forma de diploma), firmado y sellado por el director general de este padrón, que tiene como fin constatar la autenticidad de la documentación, así como la suficiencia de la misma, verificando de este modo la genealogía y nobleza que el interesado quiere probar como descendiente de persona Noble para que se le tome asiento y registro en este padrón, donde queda copia.

En referencia a la Nobleza apuntó el insigne filósofo don José Ortega y Gasset que "los derechos que en su día tuvo la nobleza no son originariamente concesiones o favores, sino, por el contrario, conquistas. Y, en principio, supone su mantenimiento que el privilegiado sería capaz de reconquistarlas en todo instante, si fuera necesario y alguien se lo disputase. Los derechos privados no son, pues, pasiva posesión y simple goce, sino que representan el perfil a donde llega el esfuerzo de la persona". Aquel que nace en el seno de una familia Noble, nace con la obligación de superar aquella hazaña que dio origen al ennoblecimiento de su estirpe, esforzándose en conseguir metas que beneficien al resto de sus congéneres, independientemente de la condición social a la que pertenezcan. Aquel que cegado por la vanidad, no lleva a cabo dicho esfuerzo, sino que se limita a sacar provecho de los derechos ganados por sus antecesores, no es un verdadero Noble, sino la vergüenza de toda su prosapia.

2º) Condiciones para registrarse en este padrón.


Para poder registrarse en este padrón es condición necesaria descender bien por vía paterna (agnada) o bien por vía materna (cognada), de determinada persona Noble, respetando las tradicionales leyes, costumbres y principios de la Genealogía y la Nobiliaria española. Debido a que es un padrón de descendientes de nobles incluimos la posibilidad de que aquellas personas que descienden de Nobles por vía de mujer en cualquier grado y línea puedan inscribirse en este padrón como descendientes de nobles que son.

3º) Quienes pueden inscribirse en este padrón.


Pueden inscribirse en este padrón todas aquellas personas de cualquier nacionalidad que demuestren fehacientemente descender de persona considerada como Noble en el Antiguo Régimen de España.


4º) Principales pruebas nobiliarias.


• Reales Cartas de Concesión, Sucesión o Rehabilitación de Grandezas y Títulos del Reino, que llevan anexa la nobleza con arreglo a lo dispuesto en la Real Cédula de Carlos IV de 10 de Abril de 1807.

• Las Reales Ejecutorias y Provisiones de nobleza obtenidas en las Reales Chancillerías de Valladolid, Granada o Ciudad Real.

• Las declaraciones o ejecutorias de nobleza obtenidas en las Reales Audiencias de Coruña, Oviedo, Barcelona, Valencia o Zaragoza.

• Los Reales privilegios de concesión, confirmación o declaración de nobleza o hidalguía.

• Ser Caballero de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa o San Juan de Malta, sin dispensa de nobleza.

• Ser Caballero de la Real y Distinguida de Carlos III (desde su fundación hasta 1847, en que dejaron de exigirse), sin dispensa de nobleza.

• Ser Caballero de la Real Maestranza de Caballería de Ronda, Sevilla, Granada, Valencia o Zaragoza, sin dispensa de nobleza.

• Ser miembro del Real Cuerpo Colegiado de Hijosdalgo de la Nobleza de Madrid, sin dispensa de nobleza.

• Haber pertenecido a los Reales Seminarios de Madrid o Vergara, siempre que conste la exigencia de prueba de nobleza.

• Las informaciones de hidalguía que se hacían para cargos de la Santa Iglesia Catedral de Toledo, así como en las demás, siempre que conste expresamente que se exigiese la prueba de nobleza y se conserven en el expediente.

• Ser Caballero Cadete o Guardia Marina, en la época en que para ello se exigían pruebas de nobleza, siempre que se conserve el expediente probatorio de nobleza.

• Las informaciones nobiliarias hechas ante la Cámara de Castilla para cualquier efecto, y especialmente las practicadas para la obtención de Títulos del Reino.

• La constatación de la calidad de noble en las hojas de servicio de los militares.

• Ser Montero de Cámara de Su Majestad, que ejerció este cargo u obtuvo Albalá.

• La inscripción como noble o hijosdalgo en los padrones o listas de vecinos, con distinción de estados, que se hacían a consecuencia de orden de Su Majestad o de la Real Chancillería, para exenciones, alcabalas, repartimientos, quintas, etc.

• El ejercicio de cargos municipales por el estado noble así como la elección activa o pasiva o concurrencia a los Concejos en que expresamente conste la calidad noble.

• La insaculación en las bolsas de nobles para la provisión de cargos propios de los mismos, en las localidades donde hubo distinción de estados.

• El ejercicio de cargos u oficios de República reservados al estado noble.

• Las informaciones judiciales sobre nobleza, hechas con prueba documental y testifical, asistencia de Síndico Procurador General y aprobación del Juez o Justicia ordinaria, que se hacían para todos los efectos.

• Ser Alcaide de fortaleza, habiendo prestado pleito homenaje.

• Todas aquellas otras pruebas no enumeradas anteriormente y que constaten la nobleza indubitada del individuo.

5º) Procedimiento de solicitud de inscripción en el padrón.


Para solicitar la inscripción en el padrón, el interesado:

1º) Debe hacernos llegar un escrito de solicitud en el que consten todos sus datos personales (nombre, dirección, teléfono, etc.).

2º) Debe aportar toda aquella documentación necesaria y suficiente para probar que se desciende de una determinada persona Noble. Dicha documentación debe enviarse autenticada. Puede ser fotocopia compulsada de su original por el responsable del archivo donde esté custodiada o ante notario.
Si alguna parte de la documentación es muy antigua, siendo necesario para su correcta comprensión tener conocimientos de paleografía, es necesario aportar junto con dicha documentación una trascripción de dicho documento.

3º) También deberá remitir un árbol genealógico firmado por el interesado. La documentación debe ir numerada y asociada al árbol genealógico para facilitar el seguimiento de la genealogía.

Para más información rellene el siguiente formulario:

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